Éxito total
by Versión original por Kevin MillerLa vida de Doris McMillon, asesora de los medios de comunicación y ex reportera principal de noticias del canal WJLA-TV (un afiliado de la estación ABC) en Washington, D.C.
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Imagínate estar a punto de obtener la oportunidad de la vida. Has trabajado duro por años y estás a punto de alcanzar el éxito. Has hecho muchos sacrificios para llegar a este lugar. Estás negociando un nuevo contrato jugoso con la empresa por la cual trabajas. Te esperan la fama, las riquezas y todos tus sueños están a punto de hacerse realidad. De pronto, las personas interesadas ya no te buscan más. Cuando al fin suena el teléfono no es tu jefe queriendo concretar los nuevos términos del contrato, sino tu agente, llamándote para avisarte que el contrato no se realizará después de todo. No recibirás la promoción que te habían prometido. Más bien, te van a despedir. Fin de la historia.
¡Destrozada!
Esta fue la experiencia horrenda de hace muchos años de la veterana periodista Doris McMillon. La mayoría la habían conocido durante los 27 años que había trabajado en diferentes canales estadounidenses tales como la NBC, WABC-TV, Fox Television y WJLA-TV de Washington, D.C., además de su trabajo como reportera del programa WORLDNET de la agencia de información de los E.E.U.U. (U.S: Information Agency). Durante su tiempo en la estación WABC-TV los gerentes le habían ofrecido el puesto de reportera principal de noticias pero de pronto, en vez de darle la promoción el canal decidió despedirla. Cuando se enteró de lo que había sucedido Doris podía pensar en una sola palabra para describir su sentimiento: destrozada. No tenía muchas alternativas a pesar de sus títulos y experiencia. Sintió que todo había acabado y lo único que podía hacer era clamar a Dios y pedirle su ayuda. Le dijo: “Bueno Dios, aquí estamos. Si no puedo conseguir otro empleo no sé a dónde iré o qué haré. Necesito algo más. Necesito conocerte y saber que tú me quieres.”
Dios comenzó a responderle de una manera inesperada. Consiguió un trabajo como periodista independiente en el canal afro-americano, Black Entertainment Network, o BET. Una noche estaba entrevistando a un pastor de una iglesia en un programa en vivo. Durante el corte a comerciales Doris le preguntó al pastor acerca del cristianismo. El pastor le contestó sus preguntas y la invitó a una reunión semanal de desayunos de oración en Washington, D.C. La reunión era para profesionales y líderes de negocios y el pastor sabía que Doris se sentiría cómoda ahí.
Encontrando la ayuda necesaria
Doris aceptó la invitación del pastor y asistió a la reunión. Cuando le tocó a Doris presentarse a los demás le dio vergüenza porque su identidad siempre había estado ligada al hecho de que salía en la pantalla de televisión todos los días. Pero ahora ya nadie la reconocía. Aún así, al presentarse se paró y dijo: “Mi nombre es Doris McMillon. Necesito saber más acerca de Dios y necesito que alguien me ayude.” De pronto Doris escuchó a una joven llamarle desde la parte de atrás de la sala. Esta mujer, llamada Yvonne, le dijo en una voz muy suave: “Yo te ayudaré.”
Fiel a su palabra, Yvonne comenzó a visitar a Doris en su casa y a explicarle los principios del cristianismo. Doris se asombraba cada vez que aprendía algo nuevo y le agradó en especial la idea de que ella podía tener una relación personal con el Señor Jesús. Aprendió que Jesús era el Hijo de Dios y que tenía un plan muy especial para su vida. Esta revelación le hizo darse cuenta que su anterior compromiso espiritual había sido muy limitada. Al igual que muchas personas, Doris antes sólo oraba a Dios cuando tenía algún problema. Mientras aprendía del cristianismo Doris se daba cuenta más y más que el ser cristiano significaba desarrollar una relación dinámica y permanente con Dios – durante todos los días de la semana y las 24 horas del día. No tenía que esperar tener algún problema para conversar con Él. Dios siempre estaba dispuesto a escucharla y a ayudarla. Doris admite que este concepto fue lo que revolucionó su vida completamente. Explica que deseaba más y más.
Cambios satisfactorios
Después de convertirse al cristianismo Doris comenzó a cambiar sus metas y motivaciones. Ella explica que: “Pensaba que el éxito tenía que ver con un gran contrato en una estación de televisión, ser famoso y ganar mucho dinero. Ya había logrado muchas de estas cosas en el pasado pero me había dado cuenta que estas cosas no llenaban la necesidad interna de cada persona de tener una vida con significado real. El hambre que tenía por las cosas que el mundo me podía ofrecer se fue atenuando a lo largo de los años y ahora he descubierto que mi relación con Dios es lo que perdura. Me da la esperanza y la fortaleza que necesito para enfrentar cualquier desafío en mi vida.”
Hoy día Doris viaja por los Estados Unidos para compartir con otros acerca de lo que Dios ha hecho en su vida. Según Doris, nunca ha experimentado la emoción que siente cuando comparte de Cristo con los demás. Dice que: “He alcanzado el verdadero éxito pero no por mis propios méritos. Jesús vive en mí y me encanta decirle a la gente que es posible experimentar lo mismo.”
¿Tu vida ha cambiado drásticamente por causa de alguna oportunidad perdida? ¿Quieres pedirle al Señor Jesús que te guíe y te dé el necesario nuevo rumbo en la vida? Si no conoces al Señor Jesús te animamos a que hagas la siguiente oración con nosotros:
Señor Jesús, quiero conocerte personalmente. Gracias por morir en la Cruz por mis pecados. Abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados y por darme la vida eterna. Toma el control de mi vida. Hazme la persona que tú quieres que sea. Amen.
Al hacer esta oración has tomado el primer paso para tener una relación personal con el Señor Jesús. Deseamos orar por ti, al igual que mandarte más información acerca del Señor Jesús por correo electrónico. Por favor, rellena el siguiente formulario:
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